Internacional
08/04/2007 20:58 (GMT)
Por Parisa Hafezi
TEHERAN (Reuters) - Irán señaló el domingo que no discutirá su "obvio derecho" a dominar el ciclo del combustible nuclear, pero que está abierto a negociaciones que puedan garantizar a las potencias occidentales que sus planes atómicos no buscan producir bombas.
Mohammad Ali Hosseini, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, también dijo en una conferencia de prensa semanal que el Ejército de la República Islámica estaba "totalmente preparado para defender al país e Irán está totalmente preparado para cualquier posible ataque militar."
Estados Unidos, que cree que Irán está intentando construir una bomba atómica, ha dicho que quiere una solución diplomática para poner fin a la disputa sobre las ambiciones nucleares de Teherán, pero no ha descartado una acción militar si esa vía fracasa.
Algunos diplomáticos especulan que el presidente Mahmoud Ahmadinejad podría anunciar progresos en la expansión de los trabajos nucleares de Irán durante su visita a la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, programada para el lunes.
Hosseini sostuvo que el principal negociador nuclear de Irán, Ali Larijani, y el jefe de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, han estado en contacto para intentar resolver la disputa, que ha llevado a Naciones Unidas a aplicar dos resoluciones de sanciones contra Irán.
Sin embargo, el funcionario indicó que Irán discutiría lo que llama su derecho a enriquecer uranio bajo tratados internacionales.
El enriquecimiento de uranio puede ser utilizado para producir combustible para plantas de energía o material para ojivas de guerra si es enriquecido a un nivel muy alto.
"Las charlas deberían tener un propósito y el derecho obvio de Irán no será discutido. Nosotros queremos negociaciones sin condiciones previas para retirar las ambigüedades y asegurar a las otras partes que no habrá desvíos (a usos militares)," declaró Hosseini.
POSTURA ESTADOUNIDENSE
En Crawford, Texas, el portavoz del presidente estadounidense George W. Bush, Gordon Johndroe, reiteró la postura de la Casa Blanca.
"Estamos listos para hablar con los iraníes, estamos a favor de la energía nuclear civil pacífica, pero necesitan cumplir con la voluntad de la comunidad internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas," indicó Johndroe.
La Agencia Internacional de Energía Atómica dice que aún hay brechas en su conocimiento sobre los planes atómicos de Irán y necesita aclararlas antes de confirmar que el programa nuclear es pacífico.
El año pasado, Solana lideró cuatro meses de negociaciones con Larijani para intentar persuadir a Irán para que escuchara los llamados para que detuviera los trabajos de enriquecimiento a cambio de incentivos ofrecidos por Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania.
Sin embargo, las negociaciones fracasaron, lo que llevó al Consejo de Seguridad de la ONU a imponer sanciones a Teherán en diciembre y nuevamente en marzo. Irán, el cuarto exportador de petróleo del mundo, insiste en que no suspenderá sus tareas nucleares.
Terra/Reuters