Internacional
01/05/2007 19:48 (GMT)
Por Tim Gaynor
WASHINGTON (Reuters) - Defensores de los inmigrantes salieron el martes a las calles de varias ciudades de Estados Unidos con pancartas y banderas para pedir por los derechos de los indocumentados, aunque la cantidad de participantes parecía ser menos que hace un año, dijeron los organizadores.
Los manifestantes planearon actividades de costa a costa, como boicots de consumidores y huelgas de escuelas, para pedir un mejor trato a las estimadamente 12 millones de personas que viven y trabajan irregularmente en Estados Unidos.
Hace un año, cientos de miles de inmigrantes, en su mayoría hispanos, realizaron una huelga y llenaron las calles de las principales ciudades del país, en una demostración masiva de su influencia económica.
"Necesitamos de las movilizaciones para asegurar que se aplique presión para lograr un paquete significativo de reformas de inmigración aún este año," dijo a Juan José Gutierrez, del movimiento Latino USA de Los Angeles, mientras se preparaba para salir a marchar con unas 150 personas de su barrio.
Las concentraciones se realizaron en momentos en que los legisladores estadounidenses están luchando por concebir un compromiso sobre inmigración, buscando una fórmula que provea un control fronterizo más duro y aborde el estatus de los indocumentados.
Una legislación federal que hubiera creado un programa de trabajadores huéspedes y ofrecido una oportunidad de ciudadanía para muchos inmigrantes ilegales fracasó el año pasado, ante la rígida oposición de un grupo de republicanos en la Cámara de Representantes.
Este martes, el senador demócrata Edward Kennedy, uno de los principales defensores de la reforma en el Congreso, pidió acción entre los legisladores.
"Nosotros tenemos tomar una decisión crucial: entre un futuro como una nación de inmigrantes, o un futuro medido por muros altos o cercas largas," dijo Kennedy en un evento en Washington.
El año pasado, el Congreso sólo aprobó la construcción de un muro de más de 1.000 kilómetros en la frontera con México para frenar la entrada de ilegales, sin tocar la situación de los inmigrantes indocumentados que ya están en el país.
"Necesitamos hacer todo lo posible para conseguir el apoyo bipartidista para esto. La hora es ahora y el resultado depende de nosotros ahora," agregó Kennedy.
Algunos pocos miles de inmigrantes se preparaban para marchar en ciudades como Los Angeles, Chicago y Phoenix. En Washington, cientos de inmigrantes asiáticos pidieron por la reforma, mientras otras pequeñas protestas estaban fijadas para la tarde en la capital estadounidense.
En Los Angeles, centenas de manifestantes cargaban pancartas con dichos como "Paren las Redadas y las Deportaciones" y "Legalización Ahora" antes de empezar marchar.
"América nos da la oportunidad de mejorar, de tener mejores empleos, mejores carreras, mejor educación," dijo la estudiante Marta Duenas, con la bandera estadounidense en sus manos.
El representante Tom Tancredo, de Colorado, un opositor a dar "amnistía" a los inmigrantes, dijo que legalizar a los indocumentados sólo va a aumentar "exponencialmente" el número de ilegales en el país.
Pero el secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff, fue un poco más optimista sobre las perspectivas de reforma.
"Yo creo que hay razonablemente una buena posibilidad (de que una ley se apruebe), pero no quiero subestimar los desafíos," dijo Chertoff a la cadena televisiva CNN.
"Creo que va a tener que ser dura en el cumplimiento de la ley. Tendrá que seguir poniendo presión en la frontera, pero también tendremos que encontrar una manera razonable y justa, que no sea una amnistía, para tratar de los trabajadores indocumentados que están aquí," agregó.
ALGUNOS MILES
En Los Angeles, las autoridades de la ciudad esperaban que 20.000 personas se concentraran en dos marchas en el centro de la ciudad a lo largo del día, mucho menos que los que participaron en una protesta del 1 de mayo del año pasado, que bloqueó las calles y paralizó al tráfico.
En Chicago, se esperaban unos 5.000 participantes, menos que los entre 400.000 a 500.000 que salieron el año pasado.
Se prevén otras concentraciones considerables en Boston, Austin (Texas) y Nueva York a lo largo del día.
Los manifestantes también piden un fin a las deportaciones, que se incrementaron durante el último año.
(Reporte adicional de Adriana Garcia en Washington, Kemp Powers en Los Angeles, Tim Gaynor en Phoenix y Steve Gorman en Los Angeles)
Terra/Reuters