América Latina
03/05/2007 23:32 (GMT)
Por Christian Oliver
CARACAS (Reuters) - Hugo Chávez mostró esta semana cómo su impulsivo estilo puede volverse en su contra, al causar confusión cuando dijo que Venezuela saldría del FMI, sin parecer conciente de que eso podría activar un incumplimiento técnico de buena parte de la deuda soberana del país.
El mandatario, que lidera una autoproclamada revolución socialista e impulsa un ambicioso plan de nacionalizaciones, a menudo anuncia decisiones mayores en sus discursos públicos, y luego sus ministros tienen que resolver cómo pasarlas de la retórica a la práctica.
"Chávez habló prematuramente con respecto a la retirada del FMI, sin ser conciente de las consecuencias de esa decisión," dijo ABN Amro, uno de los bancos de inversión que han aconsejado a sus clientes mantener un acercamiento cauteloso a la deuda venezolana tras el anuncio del gobernante.
Chávez, quien ha criticado durante mucho tiempo al Fondo Monetario Internacional (FMI) alegando que es una institución capitalista al servicio de Washington, deslizó el inesperado anuncio en un acto el lunes y pidió que su retirada del organismo fuera formalizada inmediatamente.
Dos días después, el ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas, no pudo explicar cómo Venezuela abandonaría el FMI sin caer en un incumplimiento técnico que obligaría al país, como muchos inversores temen, a pagar aceleradamente unos 21.000 millones de dólares en deuda.
Las clásulas en las emisiones soberanas implican que buena parte de la deuda de Venezuela caería en un "default técnico" si el país se retira del FMI, lo que daría potestad a los inversores para exigir la cancelación adelantada de sus papeles.
Cabezas, quien afirmó que no se ha definido una fecha para salir del organismo multilateral, trató de calmar el ánimo de los tenedores de bonos afirmando que Venezuela continuará pagando puntualmente los cupones. Sin embargo, el jueves reiteró que la decisión de abandonar el FMI es firme.
Las agresivas recetas de reformas del FMI atizaron días de violencia en Venezuela en 1989, catalizando movimientos políticos que finalmente auparían a Chávez al poder, una década más tarde.
En el último año, el mandatario ha emitido miles de millones de dólares en bonos internacionales, asegurando que los ingresos petroleros del país garantizarán los pagos.
El anuncio de Chávez arrastró los precios de la deuda venezolana esta semana, en contra de la tendencia alcista de la región, y el bono de referencia del país con vencimiento en 2027 continuó cayendo el jueves, impulsando su rentabilidad un 0,081 por ciento al 7,247 por ciento.
CON LA GUARDIA BAJA
No es la primera vez que Chávez deja en posición fuera de juego a sus ministros.
Este año, el mandatario decretó la nacionalización del sector eléctrico, de la mayor compañía de telecomunicaciones del país y de multimillonarios proyectos petroleros.
Tras soltar esta sorpresa, los funcionarios mostraron que no tenían en claro la aplicación del plan e incluso seguidores de Chávez se quejaron del impacto que provocó el anuncio en la Bolsa de Caracas, que perdió un quinto de su valor en una sola jornada.
Muchos votantes encuentran muy atractiva la espontaneidad del presidente venezolano. El militar retirado salpica sus largos discursos con canciones, bromas y anécdotas, y reconoce que tiende a hablar impulsivamente.
Afirmó que no pudo contenerse cuando el año pasado llamó diablo al presidente estadounidense, George W. Bush, en su discurso ante la asamblea de Naciones Unidas, calificativo que muchos diplomáticos afirman le costó un asiento en el Consejo de Seguridad del organismo.
A pesar de que Chávez tiene un agresivo estilo político y tiene fama de no retractarse, también tiene formas de salir de estas situaciones complicadas.
Chávez criticó ferozmente los planes de Brasil y Estados Unidos de promover la producción de etanol, pero tras semanas de polémica, salvó la situación con su aliado sudamericano elogiando el etanol brasileño fabricado de la caña de azúcar, mientras condenó la opción estadounidense del maíz denunciando que termina con la tierra.
Al igual que sorteó ese escollo, algunos analistas prevén que pueda deshacer su amenaza de retirarse del FMI en un momento en el que su Gobierno planea emitir más deuda.
Chávez dijo en un discurso el jueves que Venezuela no necesita al FMI, pero no repitió directamente su amenaza de retirarse.
"Creo que va a congelar su decisión," dijo Patrick Esteruelas, analista de Eurasia Group en Nueva York.
"Hay formas más fáciles de comprometerse y permitir el pago de las obligaciones de la deuda. El puede reducir vínculos informalmente con el FMI, sin cortar lazos," aseguró.
Terra/Reuters