ARGELIA-ELECCIONES
11/05/2007 - 10:02 (GMT)
Argel, 11 may (EFE)- A seis días de los comicios legislativos argelinos, predomina un clima de apatía entre la población, que se siente más afectada por la amenaza terrorista que interesada por los discursos electorales de los candidatos.
En Argel, el tenor de la formación política no han logrado reunir más que limitadas audiencias en salas cerradas, dado que los mítines al aire libre están prohibidos en virtud del estado de excepción que impera desde hace años en la capital del país.
El primer ministro, Abdelaziz Beljadem; su antecesor, Ahmed Uyahia, y la única mujer que dirige un partido en este país, Luisa Hanun, han sido hasta ahora los que más han bregado en la contienda, recorriendo una y otra provincia para sembrar la semilla de sus respectivos programas.
Beljadem, en nombre del Frente de Liberación Nacional (FLN), se decantó por los discursos populistas prometiendo un mejor reparto de la riqueza nacional y rindiendo homenaje a la línea del presidente Abdelaziz Buteflika de atraer al perdón a los últimos flecos del terrorismo integrista.
Uyahia, que dirige los destinos de otro partido conservador, la Agrupación Nacional por la Democracia (RND por sus siglas en francés) vertió ante sus auditorios una dialéctica de tono más tecnócrata, sosteniendo entre otras ideas que el trabajo "es el que nos va a dar la estabilidad nacional y hacer retroceder las injusticias".
Hanune, antigua militante trotskista, enarboló la bandera del nacionalismo a ultranza, lanzando una volea de acusaciones contra la la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional, la privatización empresarial y "los planes de desestabilización del país cocinados en el extranjero".
En la práctica, el único denominador común de los discursos de los 12.229 candidatos que postulan a los 389 escaños de la Asamblea Popular Nacional (APN), fue la lucha contra el terrorismo, que salió de nuevo a primer plano tras los atentados del 11 de abril pasado.
En la Cabilia, la decisión del Frente de las Fuerzas Socialistas (FFS) de boicotear estas elecciones, supuso un mayor escepticismo entre el electorado que en otras regiones, y se anticipa un fuerte porcentaje de abstención en la población de origen beréber.
A nivel nacional se predice una abstención de por lo menos el 60 por ciento del cuerpo electoral compuesto por cerca de diecinueve millones de electores de ambos sexos.
En las anteriores legislativas celebradas hace cinco años la abstención rebasó el 50 por ciento, y esta vez puede ser mayor a juicio de los analistas de la prensa argelina.
Por esta razón, se da por descontado que los tres partidos que forman la actual coalición gubernamental, los citados FLN y RND, y el integrista Movimiento de la Sociedad por la Paz (MSP), volverán a repartirse el mayor número de votos.
Estas elecciones se celebrarán rodeadas de un fuerte dispositivo de seguridad para impedir que la banda terrorista Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) intervenga en la misma a su modo cometiendo algún atentado.
El Ejército y las otras fuerzas de seguridad se encuentran desde hace días en estado de máxima alerta y se han reforzado los controles en los puntos de acceso a las principales ciudades.
El Gobierno dio también instrucciones a la Administración para que de pruebas de neutralidad en el escrutinio, aunque buena parte de la oposición, empezando por el FFS, asegura que habrá fraude y los resultados no corresponderán a lo que realmente piensan los electores. EFE mo/pdp
Terra/EFE