R.UNIDO-BLAIR
11/05/2007 - 09:48 (GMT)
Londres, 11 may (EFE)- El veredicto sobre la decisión de Tony Blair de atacar Irak con el argumento de las inexistentes armas de destrucción masiva de Sadam Husein es mayoritariamente negativo para el primer ministro saliente del Reino Unido.
Los titulares y editoriales de la prensa, así como los comentarios de destacadas figuras de la política, los negocios o la cultura no dejan dudas sobre la impopularidad de aquella decisión.
Para la historiadora Antonia Fraser, esposa del Nobel de literatura Harold Pinter, "Blair se enamoró de su propia imagen como líder mundial, de la mano de Bush, lo que ha tenido trágicas consecuencias para el mundo y para él mismo".
Richard Branson, fundador del grupo "Virgin", entrevistado al igual que Fraser y otros por el semanario "The Spectator", afirmó que la guerra de Irak "se verá como la peor decisión de política exterior que ha tomado nunca el Reino Unido, mucho peor que (la invasión de) Suez" de 1956.
Para el escritor estadounidense Gore Vidal, en relación con Irak "Blair hizo simplemente lo que hicieron sus predecesores: mantenerse leal a Estados Unidos, pero Blair debería saber que tenía como interlocutor en la Casa Blanca a alguien de poca inteligencia".
"Tal vez decidió seguirle a Bush porque ambos son fanáticos de Jesucristo. La religión en la política es obra del diablo", afirma Vidal.
El novelista y dramaturgo John Mortimer, votante laborista, critica a Blair, entre otras cosas, por no haberse disculpado por "el desastre de Irak", del que dice que "eclipsa el éxito (del proceso de paz) de Irlanda del Norte".
Para la también novelista Beryl Bainbridge, "la triste verdad es que los líderes políticos venerados por otros y apartados de la vida de los ciudadanos de a pie terminan inevitablemente creyendo en su propia omnipotencia".
El ex ministro de Finanzas laborista Denis Healey escribe que, "los últimos años de Blair fueron desastrosos, empezando por su contribución a la invasión norteamericana de Irak" y agrega que aquél "debió haber cumplido la promesa que hizo a (su correligionario) Gordon Brown y haberse retirado antes".
La comentarista Polly Toynbee, próxima al laborismo, señala hoy en el diario "The Guardian" que el "noble ideal 'blairista' de intervencionismo liberal", puesto de manifiesto en la guerra de Kosovo, se vino abajo estrepitosamente en Bagdad. EFE jr/ah
Terra/EFE