FRANCIA-GOBIERNO
11/05/2007 - 12:16 (GMT)
París, 11 may (EFE)- El primer ministro francés, Dominique de Villepin, presentará su dimisión al presidente, Jacques Chirac, justo antes de que éste entregue la Presidencia a Nicolas Sarkozy.
Así lo indicó el fiel chiraquiano Villepin hoy, durante el último encuentro de su mandato con la prensa en la sede del Ejecutivo.
La ceremonia de traspaso de poderes entre Chirac, de 74 años, y Sarkozy, de 52, está prevista para el próximo miércoles, último día de los doce años del primero en el Elíseo.
"Entregaré mi dimisión" a Chirac "unas horas antes" del traspaso de poderes en la Presidencia, dijo Villepin.
El conservador Sarkozy, que derrotó a la socialista Ségolène Royal en las Presidenciales del pasado domingo, nombrará el jueves próximo a su primer ministro. El gran favorito es su consejero y ex ministro, el reformista François Fillon, procedente del "gaullismo social".
Villepin, al que Chirac entregó las riendas del Gobierno tras el "no" de los franceses a la Constitución europea en el referéndum de mayo de 2005, ha preparado una "transición republicana" con su sucesor.
Cuando traspasen los poderes, previsiblemente el 17 de mayo, le entregará un documento, de unas 30 páginas, sobre los resultados obtenidos por cada Ministerio, los temas prioritarios y la situación interna en cada Departamento.
El "único" objetivo del documento, "sin precedente" en la historia de la República, es garantizar el traspaso de poderes más ordenado posible" y obedece al "interés general de Francia y los franceses", explica el primer ministro saliente en el prólogo.
"Cuando uno llega, los despachos están vacíos. He deseado que exista una memoria de lo que existe", indicó a la prensa.
En el prólogo entregado a la prensa, Villepin reivindica su labor y la realizada por la mayoría conservadora desde 2002 y traza una "hoja de ruta" para el Ejecutivo que nombrará su antiguo rival.
"Se ha vuelto a poner el país en marcha. Obtiene buenos resultados pero puede hacer más, si los esfuerzos emprendidos continúan", afirma.
Tras señalar que el "motor" de esta política son "el desarrollo del empleo, el relanzamiento del crecimiento y la reducción de la deuda" y que se dan las condiciones para "preservar el equilibrio" del modelo social francés, recalca que "sobre estas bases la prioridad absoluta debe ser la educación, la investigación y la innovación".
Además, "cada uno en nuestro país debe encontrar su lugar y ser respetado. La unidad y la diversidad son la fuerza de nuestra nación", agrega Villepin, para quien sólo mediante la lucha "sin descanso" contra las discriminaciones y por la igualdad de oportunidades "la República seguirá siendo el modelo republicano que siempre ha sido".
En cuanto a la "afirmación de Francia" en el mundo, pide mantener el presupuesto de defensa y, en cuanto a la Unión Europea, donde el "no" a la Constitución ha reducido los márgenes de maniobra de Francia, insta a que París tome un papel líder en el debate sobre el funcionamiento de las instituciones.
Ante la prensa, Villepin defendió su balance, su método -"el pragmatismo", sin "encerrarse en una ideología"-, y, preguntado por lo que lamenta, citó el no haber podido "ir más lejos" en la lucha contra el paro de los jóvenes, un "dossier esencial que no debe posponerse una y otra vez".
Era una alusión al fracaso de su reforma laboral juvenil (CPE), que quiso imponer sin consultas previas y que suscitó el rechazo de estudiantes y sindicatos. Después de semanas de manifestaciones, Chirac zanjó y la reforma fue retirada.
Sobre su futuro, Villepin dijo que no tiene ideas precisas pero sí "numerosos deseos" y que seguirá escribiendo.
Escritor, poeta y diplomático de formación, el que también fue ministro de Exteriores indicó que seguirá interesándose por "la vida internacional" y "los grandes problemas del mundo". EFE al/ig
Terra/EFE