PERFIL
11/05/2007 - 20:41 (GMT)
Iván Mejía Los Ángeles, 11 may (EFE)- Cuando Sergio Díaz llegó a EE.UU. en 1962, con 8 años, era parte de un contingente de 14.000 niños que fueron evacuados de Cuba en la Operación Pedro Pan y hoy es subjefe del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD, en inglés).
"Mi familia me pudo sacar a través de un programa en el que se recibían niños que las familias los necesitaban sacar de Cuba", dijo a Efe Díaz, recién nombrado subjefe del LAPD en sustitución de Cayler "Lee" Carter, quien fue degradado a comandante a raíz de los incidentes del 1 de mayo en el parque McArthur.
Entre 1960 y 1962 salieron de Cuba 14.048 niños con destino a los Estados Unidos en el mayor éxodo infantil del siglo XX en Occidente que se llevó a cabo después del triunfo de la revolución cubana.
El oficial fue albergado durante seis meses por una familia estadounidense en Albuquerque (Nuevo México) hasta que su madre y un hermano lograron emigrar para reunirse con él. Su padre se sumó posteriormente.
"Vivimos en Florida durante tres años, pero en el año 1966 vinimos para el área de Los Ángeles", recordó. "Mi mamá era costurera y mi papá hizo trabajos distintos; pero principalmente trabajó en la construcción".
"En ese tiempo la economía estaba muy mala en la Florida y decidieron venir buscando mejores oportunidades de trabajo", agregó.
La familia Díaz vivió en las ciudades vecinas de Huntington Park y Bell.
El subjefe del LAPD se graduó de secundaria en Bell High School, luego entró a estudiar la carrera de Justicia Criminal en la universidad Cal State de Los Ángeles. En 1977 supo que la policía angelina necesitaba entrenar personal que además de inglés hablara español para trabajar en las comunidades hispanas.
"Interrumpí los estudios cuando ingresé a la academia de policía a los 22 años", rememoró el uniformado quien después completó la carrera universitaria y realizó una maestría en Administración Pública en Cal State Long Beach.
"Para muchos de nosotros que veníamos de origen humilde, de la clase obrera, el trabajo de policía era muy bien remunerado y muy bien recompensado", indicó el agente nacido en 1954 en La Habana.
"Una vez que comencé a ser policía me gustó el trabajo", sostuvo.
Díaz, casado y con dos hijas, ha escalado los rangos de la institución donde comenzó como patrullero de calles hasta comandante en la oficina de operaciones.
A sus 52 años destaca que nunca ha tenido que dispararle a alguien, aunque para efectuar arrestos sí ha tenido que desenfundar el arma.
Su ascenso a subjefe policial fue hecho público por el jefe de LAPD, William Bratton, el martes pasado.
"Voy a estar a cargo del buró de operaciones centrales que es esencialmente las cinco estaciones de policía que están más cercanas al centro de Los Ángeles", explicó Díaz, quien tiene experiencia con los medios de comunicación hispanos.
"Francamente, la manera en que se desarrolló este incidente (del 1 de mayo), y la manera en que afectó a la comunidad latina, sí contribuyen a que yo sea percibido como la persona propicia para poder comunicarse con la comunidad latina", indicó y destacó que tarde o temprano iba a ser ascendido a dicho puesto.
Respecto al incidente en el que un grupo de oficiales antimotines se enfrentó a manifestantes durante la marcha a favor de la reforma migratoria y que terminó con varios heridos, Díaz dijo que entre los policías "hay bastante preocupación de que el público, los medios noticiosos, y el departamento de policía ya han prejuzgado y llegado a conclusiones antes de completar las investigaciones".
"Se están desarrollando una serie de investigaciones para determinar qué fue lo que falló, y el primer reporte, será dado a conocer el 18 de mayo", concluyó.EFE im/ma (con fotografía)
Terra/EFE