América Latina
19/05/2007 - 16:41 (GMT)
Las vidas de los tres contratistas estadounidenses y otros rehenes que se encuentran secuestrados por la guerrilla de las FARC peligraría si el gobierno intenta un rescate militar para liberarlos dijo uno de sus compañeros de cautiverio que logró escapar.
En su primera entrevista desde que se fugó después de ocho años de cautiverio a manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el policía Jhon Frank Pinchao dijo el viernes por la noche en el canal de televisión estatal que un intento de rescate probablemente tendría un resultado sangriento.
Esta apreciación de Pinchao se originó luego que el presidente Alvaro Uribe ordenara el viernes intensificar los esfuerzo militares para liberar a los secuestrados.
El policía explicó que los secuestrados saben que un rescate militar en la práctica podría suponer su muerte, pero que en su caso prefería que su familia tuviera la certeza de saber que él había muerto y no la incertidumbre de un secuestro por tiempo indefinido.
En la entrevista de 40 minutos, Pinchao dijo que Marc Gonsalves, Tom Howes y Keith Stansell, los tres secuestrados estadounidenses, llegaron hace 10 meses al campamento donde él estaba recluido junto a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
Los tres contratistas estadounidenses, empleados de Northrop Grumman Corp., realizaban tareas de vigilancia antinarcóticos cuando su avión se estrelló en el 2003 en el sur del país.
Pinchao relató que los estadounidenses pasaban la mayor parte del tiempo recibiendo clases de español e impartiendo lecciones de inglés con sus compañeros en cautiverio.
Howes le enseñaba hasta que se les acabaron los cuadernos y los bolígrafos y Gonsalves le pidió a los guerrilleros más materiales para continuar las clases.
Stansell, por su parte, lo instruía sobre el diseño de ingeniería de un avión.
A cambio, él y los otros nueve secuestrados colombianos intentaban olvidarse del sufrimiento del secuestro enseñándoles a los estadounidenses la jerga del país y cómo negociar para obtener buenas rebajas en Bogotá, relató Pinchao en medio una de las pocas sonrisas durante la entrevista en que revivió su largo cautiverio y su escape.
Pinchao fue encontrado el miércoles por una patrulla antinarcóticos después de caminar y nadar durante 17 días.
Luego de escuchar a Pinchao describir cómo los guerrilleros lo trataron durante su cautiverio, Uribe reiteró su orden de liberar por medio de operaciones militares a los secuestrados, incluyendo a Betancourt y a los estadounidenses.
Pero Pinchao y la mayoría de los familiares de los secuestrados temen que ese tipo de operaciones puede resultar en la muerte de sus seres queridos.
El policía dijo que la misión de sus guardias es mantener a los secuestrados con vida, pero que tampoco estaba permitido dejar que las tropas del gobierno los liberaran.
También contó que la último vez que lo vio, Gonsalves sufría hepatitis y que los otros secuestrados intentaban evitar la malnutrición causada por una dieta de solamente arroz y frijoles.
Pinchao planificó metódicamente su escape durante varios meses, escondiendo raciones de arroz en preparación para su huida.
Su oportunidad llegó durante una tormenta torrencial en la que aprovecho un descuido de sus guardias para escapar hacia la jungla.
Betancourt, que tiene doble ciudadanía de Francia y Colombia, ha sido castigada en varias ocasiones y encadena en el cuello por días y meses por intentar escapar, contó el agente policial.
Ella también ha sufrido de hepatitis, pero recientemente se ha recuperado y realiza ejercicios todos los días, según relataron a la AP familiares que se reunieron con Pinchao, que dijo que nunca vio a los estadounidenses encadenados de esa manera ya que nunca intentaron escapar.
Terra/AP