América Latina
19/05/2007 - 19:57 (GMT)
Cuando faltan ocho días para que se materialice el cese a la concesión de transmisión de la televisora privada RCTV, anunciado por el presidente Hugo Chávez, decenas de miles de venezolanos salieron a las calles para protestar la medida que a su juicio es un atentado a la libertad de expresión.
La colorida marcha partió de cuatro puntos del este de la capital y convergió frente a una tarima desde la que actores de telenovelas, periodistas, humoristas y directivos de RCTV, así como dirigentes de partidos de la oposición, se dirigieron a los manifestantes.
Entre quienes se agolpaban frente a la tarima, algunas señoras lloraron ante lo que parecía una despedida de los directivos y trabajadores del canal. Otras más jóvenes abarrotaban las barreras laterales para pedir autógrafos a los actores de telenovela.
La manifestación, convocada por el canal y por 26 organizaciones políticas de la oposición, ha sido la más concurrida de una serie de protestas que se han producido desde que Chávez anunció su intención de no renovar el permiso de transmisión de RCTV para dar paso en vez a una televisión de servicio público, lo que debería cumplirse el domingo 27 de mayo.
"A mi no me gustaría que cerrara el canal. Si el señor (Chávez) llega a cerrar el canal está loco. No creo que es justo. El tiene que pedirle al pueblo, hacerle una pregunta si quiere o no quiere" dijo Rafael Velásquez, de 27 años, un albañil que viajó desde Puerto La Cruz, 240 kilómetros al oriente de la capital, para asistir a la marcha.
"A él no le interesa lo que piensen los demás... todavía puedo defender el derecho a la libertad de expresión, a que no cierren un canal, a que no cambien la educación de mis hijos. Mientras lo pueda hacer lo hago", aseguró Marilin Rojas, de 42 años, y residente de Catia, un populoso sector del oeste la capital.
Desde la tarima, Marcel Granier, presidente de Empresas 1BC, propietaria de RCTV, envió un mensaje al mandatario: "Escuche a su pueblo, escuche a la gente y recuerde lo que le dijo el Libertador (Simón Bolívar): el que manda debe oír; el pueblo está hablando".
Terra/AP
