Estados Unidos
20/06/2007 - 22:20 (GMT)
El gobierno del presidente George W. Bush se pronunció firmemente en contra de una iniciativa bipartidista de los senadores Charles Grassley y Barack Obama para hacer que el proyecto de reforma migratoria sea menos estricto con los empleadores.
Washington, 20/06/2007- Michael Chertoff, secretario de Seguridad Interior, envió una misiva a los senadores el martes por la noche, diciéndoles que la enmienda _la cual haría que un nuevo programa que busca evitar que las empresas contraten a trabajadores indocumentados sea menos estricto con los empleadores_ "sería un grave retroceso en nuestro esfuerzo por hacer cumplir la ley".
La enmienda promovida por el republicano Grassley, el demócrata Max Baucus y su compañero Obama, del mismo partido, "elimina las herramientas necesarias y permite que las empresas inescrupulosas sigan contratando libremente a trabajadores ilegales", escribió Chertoff en misivas enviadas al senador demócrata Edward M. Kennedy y al republicano Arlen Specter, también miembro de la cámara alta, dos de los legisladores que elaboraron la medida.
En una respuesta enviada a Chertoff el miércoles, los legisladores que patrocinan la enmienda se mostraron molestos, rechazaron sus críticas como "erróneas y engañosas" y defendieron su propuesta como una que mejoraría un sistema aquejado por profundas fallas.
Su enmienda forma parte de una lista limitada a dos decenas de modificaciones que el Senado consideraría agregar a la reforma migratoria bajo un plan para reanimar el estancado proyecto de ley antes del receso en las cámaras por el feriado del 4 de julio.
Enfrascado actualmente en un debate sobre políticas en torno a cuestiones de energía, es improbable que el Senado concluya su labor en el proyecto de ley hasta principios de la próxima semana.
Terra/AP
