Connecticut
Matos explicó a Efe que tras la redada, New Haven, el hogar de unos 15.000 indocumentados, ha dedicado tiempo para restaurar la confianza de los atemorizados inmigrantes.
Para ello, ha acudido a reuniones con diversas agencias comunitarias, han recurrido a los medios de comunicación "y a cualquier medio que podamos encontrar para dejarle saber a los inmigrantes que no tengan miedo, que estamos ahí para apoyarlos".
"Le hemos dicho bien claro a la comunidad latina que nosotros vamos a hacer todo lo posible para continuar con el programa de tarjeta de identificación. Si algo ha ocurrido a causa de esta redada es que tenemos coraje y más energía para asegurar que sea posible", afirmó.
Matos, puertorriqueña, ex defensora federal asistente en Filadelfia y que antes de unirse al equipo de trabajo de DeStefano dirigió la organización Junta para la Acción Progresiva en New Haven, aseguró que para esta ciudad "es bien difícil creer" que la redada no tuvo que ver con lo del carné.
"Primero, de los 31 arrestados en la redada, cuatro tenían orden de deportación pero ninguno de los detenidos tiene récord criminal", afirmó y agregó que "hay 3.000 ciudades incorporadas en este país y me pregunto ¿por qué de esas 3.000, escogieron a New Haven?".
Terra/EFE
