Connecticut
21/06/2007 - 20:23 (GMT)
Mientras el futuro de la reforma migratoria parece incierto y proliferan las medidas contra los indocumentados en el país, una ciudad, New Haven en Connecticut, ha dado un paso adelante en defensa de esta comunidad.
New Haven, 21/06/2007- La acción más reciente, bajo la administración del alcalde John DeStefano, es ayudar con servicio legal y fianzas a los detenidos en una redada de Inmigración la pasada semana y con asistencia sicológica a las familias de los 31 indocumentados detenidos ese día en sus hogares.
La redada ocurrió dos días después de que New Haven, con 125.000 habitantes, diera el visto bueno a un carné de identidad para sus residentes, incluidos los indocumentados, lo que la convirtió en la primera ciudad en la nación con una iniciativa que otros indocumentados están reclamando ante la ausencia de una tarjeta de conducir.
La voz del alcalde se escuchó de inmediato para protestar por la redada, notificada a la ciudad una hora y media después de que comenzara y que DeStefano calificó de "arbitraria" y como una "represalia" por el carné.
La respuesta de Michael Chertoff, secretario del Departamento de Seguridad Nacional e Inmigración, fue asegurar que la redada responde a los esfuerzos nacionales de detectar a inmigrantes prófugos que no han cumplido con órdenes de deportación.
En total, fueron arrestados 29 hombres y dos mujeres de origen mexicano, guatemalteco, nicaragüense, ecuatoriano y guineano, lo que afectó a 50 niños que quedaron sin su padre o madre y sin el principal sustento del hogar, dijo a Efe Kica Matos, administradora de servicios a la comunidad de la alcaldía de New Haven, cargo que ocupa desde el pasado 1 de enero.
Terra/EFE
