¿El fin de Guantánamo?
22/06/2007 - 00:00 (GMT) El gobierno del presidente George W. Bush podría tomar próximamente la decisión de cerrar el centro de detención en Guantánamo y trasladar a los sospechosos de terrorismo a prisiones militares en otros lugares, pudo saber The Associated Press.
Altos funcionarios del gobierno dijeron el jueves que crece el consenso a favor de una propuesta para cerrar el centro y trasladar a los detenidos a una o más instalaciones del Departamento de Defensa, entre ellas la prisión militar de máxima seguridad en Fort Leavenworth, Kansas, donde se los podría juzgar.
Los asesores de Bush en materia de seguridad nacional y asuntos legales preveían discutir la medida el viernes, dijeron las fuentes, pero al conocerse la noticia, la Casa Blanca dijo que la reunión no se realizaría ese día y que no había una decisión inminente sobre Bahía Guantánamo.
"Ya no está prevista para mañana", dijo Gordon Johndroe, vocero del Consejo de Seguridad Nacional. "Altos funcionarios se han reunido para discutir el asunto en el pasado y supongo que volverán a reunirse en el futuro".
Tres altos funcionarios del gobierno hablaron sobre las discusiones bajo la condición de no ser identificadas porque se trataba de deliberaciones internas.
Según las fuentes, en las conversaciones intervendrían el vicepresidente Dick Cheney, La secretaria de Estado Condoleezza Rice, el secretario de Defense Robert Gates, el de Justicia Alberto Gonzales, el de Seguridad Interior Michael Chertoff, el director nacional de Inteligencia Mike McConnell y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Peter Pace, asistirían al cónclave.
En principio no estaba claro si la reunión le haría una recomendación a Bush.
Los planes anteriores de cerrar Guantánamo han chocado con la resistencia de Cheney, Gonzales y el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld. Pero las fuentes dijeron que la nueva sugerencia está cobrando impulso con el apoyo al menos tácito de los departamentos de Estado y Seguridad Interior, el Pentágono y el directorio de Inteligencia.
La oficina de Cheney y el Departamento de Justicia se han opuesto a la medida con el argumento de que los combatientes enemigos "ilegales", al ser trasladados a Estados Unidos, recibirían derechos legales inmerecidos.
Podrían bloquear la propuesta, pero la presión para cerrar Guantánamo está creciendo desde que la Corte Suprema el año pasado declaró ilegal un sistema anterior para el juzgamiento de combatientes enemigos. Fallos recientes de jueces militares desestimaron los cargos contra dos sospechosos de terrorismo bajo un nuevo sistema de tribunales.
Terra/AP
