R.UNIDO-TERRORISMO
11/07/2007 - 12:22 (GMT)
Sydney (Australia), 11 jul (EFE)- La Policía de Australia consiguió hoy permiso para retener por dos días más al médico indio Mahamed Haneef, detenido el 2 de julio en relación con los atentados terroristas fallidos en Londres.
El abogado Peter Russo, quien defiende a Haneef, de 27 años, volvió a denunciar a la salida de la vista celebrada en un juzgado de Brisbane, capital del estado de Queensland, la laguna legal creada por la Ley Antiterrorista de Australia aprobada tras los atentados del 11-S, según la cadena "ABC".
Su defendido lleva en custodia policial desde hace nueve días sin que se haya presentado acusación alguna contra él, situación únicamente posible mediante la nueva legislación antiterrorista y que ha levantado una fuerte polémica en Australia.
Haneef fue detenido en Brisbane cuando se disponía a subir a un avión para ir a la India a reunirse con su mujer, Firdous, que había dado a luz.
Solamente hoy se le permitió mantener una conversación telefónica con su esposa que le produjo un gran alivio, según explicó su abogado a la prensa.
La Policía defiende en los tribunales que necesita más tiempo para investigar todas los posibles vínculos entre Haneef y el grupo de personas detenidas en el Reino Unido en relación a los dos coches bomba descubiertos en Londres el 29 de junio y al atentado explosivo en el aeropuerto de Glasgow al día siguiente.
El fiscal general del Estado, Philip Ruddock, dijo estar satisfecho con el trato que recibe el doctor y reveló que la Policía examina más de 120 gigabytes de información, equivalentes a 31.000 páginas, que encontraron en casa de Haneef.
Por otro lado, el gobierno laborista de Queensland anunció hoy una campaña para limpiar la mala imagen internacional creada por este caso y para demostrar que no existe una persecución de médicos extranjeros en su territorio.
"Es el momento de demostrar al mundo y a los médicos extranjeros que aquí les recibiremos bien, que valoramos su contribución y que el racismo y la intransigencia no tienen lugar ni en nuestros hospitales ni en nuestra comunidad", manifestó el ministro de Salud de Queensland, Stephen Robertson. EFE mg/zm-wm
Terra/EFE