Colombia-FARC-rehenes
26/07/2007 - 23:22 (GMT)
El gobierno colombiano pedirá a la OEA que colabore con la investigación para esclarecer los hechos que llevaron a la muerte de once diputados secuestrados por la guerrilla de las FARC, informó un comunicado de la Presidencia este jueves.
La comunicación se produjo horas después de que un hombre que se identificó como de las FARC, dijo telefónicamente que el grupo rebelde aceptó que Francia, España y Suiza integren una comisión forense para que determine las causas de la muerte de los once rehenes.
Además, indicó que los cuerpos serán entregados a una delegación conformada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), dos familiares de las víctimas y el ex ministro, Alvaro Leyva.
En el comunicado de la Presidencia, la oficina del alto Comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, precisó que el gobierno "reitera su confianza en el Comité Internacional de la Cruz Roja, como organismo encargado de recuperar los cadáveres de los diputados asesinados".
Y agregó que el gobierno "sugerirá a la OEA que tenga en cuenta la inclusión de expertos europeos, dentro de la Comisión Forense Internacional que lidera ese organismo, para colaborar con las autoridades colombianas a esclarecer los hechos que condujeron al asesinato de los diputados".
Hace una semana, el número dos del grupo rebelde, Raúl Reyes, había rechazado que el organismo multilateral recibiera los cadáveres de los ex diputados, asegurando que "la OEA carece de autoridad y de confianza entre la inmensa mayoría de los colombianos".
Según las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), los once diputados que estaban en su poder desde abril de 2002, murieron el 18 de junio por el fuego cruzado con un grupo militar que no identificó durante un ataque a uno de sus campamentos.
Las FARC, la guerrilla más antigua y militarmente poderosa de las que combaten en el país, propone canjear a un total de 45 rehenes, entre ellos la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt y tres estadounidenses, por unos 500 de sus militantes presos.
Los once políticos muertos en cautiverio hacían parte del grupo original de rehenes "canjeables".
Terra/AFP