Internacional
09/08/2007 19:02 (GMT)
Por Adriana Garcia
WASHINGTON (Reuters) - La migración interna de hispanos en Estados Unidos desde los grandes centros urbanos hacia otras localidades en busca de empleos está ayudando a cambiar la fisionomía del país, indicó el jueves un censo nacional.
La llamada "suburbanización" de los inmigrantes, fomentada principalmente por hispanos, hizo que uno de cada diez de los 3.100 condados más habitados del país tuviera en el 2006 a la mayor parte de su población formada por minorías, dijo el censo.
Son lugares que hace pocas décadas no habían recibido inmigrantes y, según demógrafos, donde la reacción a ellos ha sido la más negativa.
"Muchas personas en esas áreas están con miedo, ellas piensan que la sociedad en esos lugares está cambiando de una forma que ellos no esperaban," dijo a Reuters el demógrafo William Fry, de la Brookings Institution, en Washington.
"Es una realidad nueva para ellos, lo que ha generado una reacción negativa, un conflicto que aún vamos a ver por algún tiempo," agregó.
Varias ciudades y estados han comenzado a aprobar leyes para dificultar la vida de extranjeros indocumentados, después que una reforma amplia de las leyes de inmigración fracasó este año en el Congreso.
La reforma pretendía abordar la situación de 12 millones de ilegales en el país, en su mayoría mexicanos, y reforzar la seguridad fronteriza.
Pero varios parlamentarios mostraron estar en contra de regularizar la situación de los indocumentados, diciendo que eso sería dar amnistía a personas que violaron la ley.
Muchos conservadores se quejan de que los hispanos, principalmente los mexicanos, son un grupo que resiste a aprender inglés y a adoptar los valores y estilo de vida estadounidenses.
Mientras le Gobierno federal aún no decide qué hacer con los inmigrantes indocumentados, considerados un motor importante de la economía estadounidense, varios estados han aprobado 171 leyes este año para reprimir el ingreso ilegal al país y unas 100 comunidades locales han propuesto medidas similares.
Son normas que buscan dificultar el acceso a servicios públicos a los indocumentados y aumentan el poder de las autoridades locales para verificar el status migratorio de sus habitantes, algo que por ley cabe a oficiales federales.
El número de hispanos aumentó fuertemente desde el año 2000 en condados en las afueras de ciudades como Atlanta, Chicago y Virginia, al contrario de centros tradicionales como Los Angeles y Nueva York, indicaron las estadísticas.
El censo mostró además que la diversidad está aumentando en más partes de Estados Unidos, ya que en 303 condados del país el porcentaje de blancos cayó por debajo de los 50 por ciento.
Los hispanos, inmigrantes o no, forman la minoría que más crece en Estados Unidos, con más de 42 millones de personas, para una población estimada en más de 300 millones.
Frey piensa que va a llevar tiempo hasta que los estadounidenses reconozcan el valor de los nuevos inmigrantes, pero cree que eso ocurrirá, como pasó con otras olas migratorias, como la italiana y la de Europa del Leste.
"Va a llevar algunos años y el rencor va a pasar," dijo Frey. "Las personas jóvenes son más abiertas hacia personas nuevas," agregó.
Terra/Reuters