Paraguay-política
14/08/2007 - 17:11 (GMT)
Los discursos del presidente paraguayo Nicanor Duarte "son muy repetitivos" y "dan lástima", manifestó este martes el arzobispo de Asunción, monseñor Pastor Cuquejo, al referirse a mensajes considerados agraviantes por los obispos.
El prelado formuló la afirmación a la prensa después de una misa que ofició en la sede del Ministerio de Hacienda en la víspera de la fiesta patronal de la capital paraguaya por la festividad de la Asunción.
"Abran bien los ojos para no ser engañados nuevamente por los sacerdotes. Deben desconfiar de quienes usan pollera por encima del pantalón", había ironizado el presidente en un acto público aludiendo a los que usan sotana.
Duarte -que profesa la religión protestante en la secta Raíce- acusó a los sacerdotes de ladrones, poniendo como ejemplo el caso de un cura procesado por malversación de fondos.
El presidente realiza una campaña para promocionar la figura de su ministra de Educación Blanca Ovelar, su delfín para las primarias presidenciales del Partido Colorado oficialista de diciembre.
Un influyente sector opositor promociona en contrapartida la figura del ex obispo Fernando Lugo para los comicios presidenciales de abril de 2008.
Ante los "agravios" del jefe de Estado, un cura párroco de la ciudad de Limpio, en las afueras de la capital, encabezó una manifestación callejera el domingo después de una misa que celebró en el templo del lugar.
Otros curas prometieron seguir el ejemplo.
Para bajar los decibeles de la confrontación, el ministro de Obras Públicas, Rogelio Benítez, dijo este martes que el presidente "no ataca a la Iglesia Católica".
"No cuestiona a la jerarquía pero resalta hechos que sí involucran a algunos sacerdotes", afirmó.
El presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), monseñor Ignacio Gogorza, manifestó este martes que las opiniones de Duarte ofenden a todos los eclesiásticos. "Es muy injusta la declaración o acusación", apuntó.
Terra/AFP