Irak-violencia-atentados
16/08/2007 - 13:49 (GMT)
Más de 400 personas murieron en los atentados con camiones bomba perpetrados el martes contra una minoría religiosa kurda en el norte de Irak, en el ataque más mortífero desde el derrocamiento de Saddam Hussein, en 2003, según un nuevo balance anunciado el jueves por el ministerio del Interior.
"Más de 400 personas murieron y el balance puede aumentar", declaró a la AFP el director de operaciones del ministerio del Interior, el general Abdel Karim Khalaf.
Cuatro camiones bomba explotaron el jueves en las poblaciones de Al-Khataniyah y de Al-Adnaniyad, con mayoría de población de la secta pro islámica Yezidi, en la provincia de Nínive.
El general Khalaf informó que los camiones estaban cargados con dos kilos de explosivos.
Dos días después de los atentados, que han acabado con familias enteras y destruido viviendas y edificios, los servicios de socorro, compuestos por centenares de policías y civiles, luchan aún por sacar cadáveres bajo los escombros.
La comunidad yezidí, formada por medio millón de personas, es una minoría kurdófona instalada en el norte de Irak que cuenta con tres diputados en el parlamento del país (de 275).
Hasta ahora se había mantenido al margen de los violentos conflictos confesionales y políticos que sacuden a gran parte del país, pero sus relaciones con las comunidades sunitas vecinas se han deteriorado en los últimos meses.
Terra/AFP