Estados Unidos
22/08/2007 - 17:03 (GMT)
El presidente George W. Bush, en un intento por refutar la impresión de que se está distanciando del primer ministro iraquí Nuri al-Maliki, le reiteró nuevamente su enfático apoyo el miércoles.
"El primer ministro Maliki es un buen tipo, un buen hombre en un cargo difícil y yo le apoyo", declaró Bush en un discurso a veteranos de guerra.
"Y no es potestad de los políticos de Washington decidir si él permanecerá en el cargo", añadió Bush. "Esa es una decisión del pueblo iraquí, que vive ahora en democracia y no en una dictadura".
Las declaraciones de Bush parecen ser un intento por refutar la impresión que él dejó el martes cuando ofreció un tibio respaldo al líder iraquí y admitió sentirse frustrado por la falta de progresos en Irak. Esos comentarios provocaron una fuerte reacción de al-Maliki, quien el miércoles declaró que nadie tiene derecho a imponerle plazos a su gobierno y que su país puede encontrar "amigos en otra parte".
Horas antes del discurso de Bush, Gordon Johndroe, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, negó que el mandatario esté tratando de distanciarse del gobernante iraquí.
"El primer ministro Maliki sabe bien lo que opina el presidente", dijo Johndroe a reporteros.
Añadió que tras los comentarios iniciales de Bush, la Casa Blanca intentó aclarar que no se trataba de un distanciamiento, pero "por alguna razón ese mensaje no se escuchó".
Bush ofreció respaldo a al-Maliki en un discurso indicando que es necesario mantener la ocupación de Irak pese a las dudas y frustraciones sobre una guerra impopular que ha dejado muertos a 3.721 miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos, de acuerdo con un recuento de The Associated Press.
"Mientras sea comandante en jefe, lucharemos para triunfar", dijo Bush en medio de fuertes aplausos de los veteranos. "Tengo confianza que triunfaremos".
Cuando se reunió en Jordania en noviembre pasado, el presidente dijo que al-Maliki era "el tipo adecuado para Irak". En los últimos meses, Bush ha acicateado al primer ministro iraquí para que impulse un proceso de reconciliación nacional antes de que concluya la ofensiva militar norteamericana.
Terra/AP