P.RICO-POLICÍA
22/08/2007 - 18:24 (GMT)
San Juan, 22 ago (EFE)- La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) recomendó hoy al Gobierno de Puerto Rico investigar las supuestas violaciones de derechos por parte de la policía, cuerpo que según la entidad está "fuera de control y a la deriva".
En una carta enviada al gobernador Aníbal Acevedo Vilá, y a los presidentes del Senado y la Cámara de Representantes, Kenneth McClintock y José Aponte, respectivamente, el director de la ACLU en Puerto Rico, William Ramírez, solicitó que se investiguen "serias violaciones de conducta que podemos catalogar como delitos graves".
Durante el último año, la ACLU ha recibido denuncias de personas que habrían recibido un trato por parte de la policía que suponen "humillaciones públicas y violaciones de los más básicos derechos humanos contra grupos desamparados y marginados, particularmente personas sin hogar".
La organización propuso, además, la creación de una Junta Civil de Investigaciones que atienda las denuncias, principalmente, de las personas sin hogar, que serían los más afectados por los abusos policiales y que en los últimos meses han presentado a la ACLU una treintena de denuncias por humillaciones y palizas de la policía.
Además, aparte de las agresiones físicas contra drogadictos, la discriminación contra homosexuales, también es habitual que se recojan desamparados sin su consentimiento en un pueblo para dejarlos en alguna zona apartada o en otro municipio distante.
La ACLU recomendó también el desmantelamiento de la Unidad de Operaciones Especiales por "no contar con la confianza del pueblo", que la percibe como una herramienta "represiva".
En la misiva se señala también que "la llamada guerra contra las drogas y la política de mano dura contra el crimen" que habría implantado el superintendente de la policía, Pedro Toledo, "han resultado ser una política de violencia y un rotundo fracaso".
"A nuestro juicio, la policía de Puerto Rico está actualmente fuera de control, sin ningún indicio de que la Superintendencia comprenda la magnitud del problema que ha venido afectando a ese cuerpo y la ciudadanía", indicó Ramírez.
El abogado de la ACLU quiso dejar claro que estos señalamientos "nada tienen que ver con el furor relacionado con lo acontecido en las últimas semanas", entre ellos la muerte de un ciudadano desarmado a manos de un agente y que son el resultado "de que la policía está acostumbrada a la impunidad". EFE ie/ma
Terra/EFE