HURACANES-CARIBE
28/08/2007 - 15:19 (GMT)
Ginebra, 28 ago (EFE)- El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) informó hoy de que hay más de 30.000 afectados en Belice por el paso del huracán "Dean", entre ellos miles de niños que en los próximos días podrían padecer enfermedades causadas por las aguas contaminadas.
"La falta de agua potable y de saneamiento ha llevado a mucha gente a utilizar agua de mala calidad, y ahora corren el peligro de padecer diarrea y dolencias estomacales", señaló hoy la representante de Unicef en el país caribeño, Rana Flowers, en un comunicado de prensa.
A pesar de que el impacto del huracán en Belice podría haber sido mucho peor, la agencia de la ONU calcula que hay más de 30.000 afectados, tanto en áreas rurales como urbanas, lo que representa el 10 por ciento del total de la población.
Cerca de 275 casas han sido destruidas y otras 900 sufren daños estructurales, lo que ha provocado que en torno a 2.000 personas hayan abandonado sus hogares.
Desde que el huracán tocó tierra el 21 de agosto, Unicef colabora con el Gobierno para asistir a los afectados, instalar generadores para bombear agua hacia los lugares donde no hay y distribuir tabletas para purificar el agua.
En colaboración con el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la agencia de la ONU para la infancia distribuirá durante dos meses alimentos para 1.000 familias afectadas. EFE jfc/mh/acm
Terra/EFE