Una carta firmada por 260 médicos de 16 países y publicada el viernes en la revista médica británica Lancet comparó el papel de los médicos en Guantánamo con el de los médicos sudafricanos en el caso del activista antiapartheid Steve Biko, torturado a muerte por la policía en 1977. La carta acusa a las organizaciones médicas de Estados Unidos de hacer la vista gorda ante el papel de los médicos militares en Guantánamo.
No los acusó de quitar medicamentos a los detenidos, pero los criticó por alimentar a la fuerza a huelguistas de hambre en la prisión.