BIRMANIA-PROTESTAS
27/09/2007 - 08:50 (GMT)
Pekín, 27 sep (EFE)- China pidió hoy contención a "todas las partes" de la crisis en Birmania (Myanmar) para evitar una escalada de la tensión, no condenó la represión militar contra las manifestaciones pacíficas, que ha causado la muerte de seis personas, e instó a la prensa internacional "a no exagerar".
"Como país vecino, China sigue de cerca la situación en Myanmar y espera que todas las partes ejerzan contención y manejen adecuadamente el asunto, a fin de evitar una escalada y complicación de la crisis", dijo hoy la portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, Jiang Yu.
Yu destacó que "la estabilidad en Myanmar no debería verse afectada, ni tampoco la paz y estabilidad en la región".
"Esperamos que Myanmar se dedique a mejorar el bienestar del pueblo y a mantener la armonía social, y maneje la situación de forma adecuada para restablecer pronto la estabilidad", añadió.
Preguntada sobre si Pekín condena la violencia del Gobierno contra los manifestantes pacíficos, que ha causado al menos seis muertos, evitó pronunciarse y se limitó a repetir la posición oficial de China.
La portavoz instó también a la prensa internacional a cubrir "objetivamente" la crisis y "evitar las exageraciones".
"China también espera que la prensa internacional sea sincera en sus informaciones y cubra el asunto objetivamente. La exageración no es aconsejable", afirmó.
También calificó de "difamación" las acusaciones publicadas por algunos medios contra China por no utilizar su influencia con el régimen militar birmano, del que es uno de los máximos aliados e inversores, para disuadirle de emplear la violencia.
El comercio bilateral entre China y Birmania fue de 1.100 millones de dólares en los primeros siete meses de 2007, un 39,4 por ciento más que en el mismo periodo de 2006, y Pekín tiene intereses en las enormes reservas energéticas del país vecino, al igual que otras naciones como Francia o EEUU.
Jiang pidió a los ciudadanos chinos que viven en Birmania que "sigan las regulaciones del gobierno" y extremen las precauciones para "garantizar su seguridad".
El bloqueo de China y Rusia impidió ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU una condena de la violenta represión ejercida por el régimen militar birmano para transformarla en petición de contención a Rangún.
"La situación interna de Myanmar aún no representa una amenaza para la paz y la seguridad internacional", justificó el embajador de China ante la ONU, Wang Guangya.
Rusia apoyó este argumento y consideró "contraproducente" cualquier intento de "usar los eventos para presionar desde fuera o entrometerse en los asuntos internos de ese Estado soberano", según un comunicado del ministerio de Asuntos Exteriores recogido por la agencia estatal china, Xinhua.
Sobre posibles sanciones de la ONU a Rangún, Moscú y Pekín mostraron su oposición.
"China cree que la comunidad internacional debería ofrecer asistencia constructiva para la distensión de la crisis en Myanmar.
Apoya los esfuerzos de mediación del secretario general (de la ONU, Ban Ki-moon) y de su enviado especial Ibrahim Gambari", concluyó hoy la portavoz china de Exteriores. EFE cg/pc/pdp
Terra/EFE