Internacional
05/10/2007 16:15 (GMT)
Por Stephanie Nebehay
GINEBRA (Reuters) - Los iraquíes que intentan huir del conflicto y la persecución en su país están cada vez más atrapados, especialmente ahora que Siria reimpuso reglas esta semana que bloquean virtualmente su última ruta de escape, dijo el viernes la agencia de refugiados de Naciones Unidas.
Antonio Guterres, el Alto Comisario para los Refugiados de Naciones Unidas, dijo que el mundo aún estaba ignorando la crisis e instó a todos los países a abrir sus fronteras a los refugiados iraquíes.
Unos 2,2 millones de personas ahora están desarraigados dentro de Irak, donde las fronteras internas dificultan los viajes de una provincia a otra.
Otros 2,2 millones han huido a países vecinos, entre ellos 1,4 millones a Siria y entre 500.000 y 750.000 a Jordania.
"Es importante que nos demos cuenta que estamos frente a una situación extremadamente dramática," dijo Guterres en una conferencia de prensa en Ginebra.
La dimensión de la crisis superó el apoyo internacional para los iraquíes, dijo.
"Lo que estamos pidiendo es una actitud abierta en relación a los iraquíes, este no es el momento de devolver a los iraquíes a su país, sobre todo al centro y sur de Irak," dijo el ex primer ministro portugués.
Siria y Jordania han sido generosos al recibir a los iraquíes, pero encuentran "cada vez más difícil manejar el desafío de su presencia y su impacto en la economía y la sociedad," agregó.
El lunes, Siria reimpuso duras restricciones a las visas de los iraquíes. Jordania impuso medidas similares hace unos años.
La agencia dijo que estaba instando a Damasco a brindar "visas humanitarias" a los iraquíes y remarcó que le habían asegurado de palabra que aquellos que ya estaban en el país no iban a ser enviados de vuelta.
El ACNUR desde hace tiempo insta a los países a garantizar estatus de refugiado a los iraquíes que escapan de la violencia en el centro y sur de Irak, y que vigilen a aquellos que llegan desde el norte de manera individual.
Terra/Reuters