América Latina
05/10/2007 15:41 (GMT)
Por Rosa Tania Valdés
LA HABANA (Reuters) - Ironías del destino: A Ernesto "Che" Guevara, el rostro más reproducido de la revolución cubana, no le gustaba ser fotografiado.
Lo dicen los fotógrafos Roberto Salas y Liborio Noval, dos de los principales lentes de la revolución cubana, que para tomarlo por sorpresa tuvieron que acompañarlo en maratónicas jornadas de trabajo voluntario en obras y plantaciones de caña.
"Oye, está bueno ya, no me retrates más, que yo no soy la figura principal," contó Noval, de 73 años, a Reuters, imitando el tono ríspido de la advertencia que una vez le lanzó Guevara.
El problema, le explicó el Che, es que luego en las reuniones del Consejo de Ministros sus colegas le gastaban bromas.
"El único ministro que sale en los periódicos haciendo trabajo voluntario soy yo y tú sabes cómo son los cubanos (...) ya me cansé de que me estén jodiendo," le dijo el argentino, por entonces ministro de Industrias.
El portafolio de Noval incluye famosas fotografías del Che empujando una carretilla llena de cemento o estibando sacos con el torso descubierto.
Salas, sin embargo, cree que pudo haber sido la afición del Che a la fotografía lo que le hizo esquivar a las cámaras. Antes de conocer a Fidel Castro en 1955 y unirse a su guerrilla, se había ganado la vida como fotógrafo callejero en México.
"Nunca dejó que ningún fotógrafo fuera con él en ningún viaje. El Che decía: las fotos que hacen falta las tiro yo," recuerda el fotógrafo de 66 años, que lo retrató de perfil fumando un habano.
Guevara fue capturado el 8 de octubre de 1967 en la selva de Bolivia y ejecutado al día siguiente. En su mochila llevaba una cámara de fotos y varios rollos de película.
"No le gustaba ser la primera figura, él quería estar en segundo plano, pero, lamentablemente, por sus características, no había forma de quitarlo del primer plano," agregó.
Pero, pese a su negativa, el guerrillero estuvo en la mirilla de todos los fotógrafos cubanos después de la revolución de 1959 que encabezó junto a Castro.
"El guerrillero heroico," su retrato más reproducido, fue tomado en 1960 por Alberto Díaz (Korda) durante un funeral y regalada a un editor italiano que la transformó en un ícono.
Esa fotografía, en la que el Che aparece con la mirada adusta y perdida, ha sido reproducida incansablemente en todo tipo de objetos, desde camisetas hasta anuncios publicitarios y relojes.
"A Korda lo tuvo una semana cortando caña y esperando por él. Le dijo: cuando te canses de cortar caña yo te mando a buscar," dijo Salas recordando las fotos del Che tomadas por Korda en la década de 1960 en las plantaciones cubanas.
Cuarenta años después de su ejecución a manos del ejército boliviano cuando intentaba exportar la revolución a ése país, los cubanos reclaman la paternidad sobre la leyenda del Che.
"¿Quién era el Che antes del triunfo de la revolución? Una persona común y corriente. Después que triunfa la revolución es el Che, (un apodo) que se lo pusieron los cubanos," dijo Noval.
"Nunca pensamos que estábamos haciendo historia. Era el trabajo normal," agregó el fotógrafo.
Terra/Reuters