EMPLEO
05/10/2007 - 18:01 (GMT)
Teresa Bouza Washington, 5 oct (EFE)- El nivel de desempleo entre los hispanos en los Estados Unidos se situó en septiembre en el 5,6 por ciento, dos décimas por encima del registrado en agosto y casi un punto por encima de la media nacional.
A nivel nacional, la tasa de desempleo en EE.UU. aumentó una décima en septiembre, hasta el 4,7 por ciento, nivel que se considera el más alto desde julio de 2006, según datos facilitados hoy por el Departamento de Trabajo.
En el colectivo latino, el desempleo ha ido ascendiendo de manera paulatina en los últimos meses, dado que en julio se encontraba en el 5,2 por ciento.
En el conjunto de la nación, el desempleo creció pese a que las empresas crearon 110.000 nuevos puestos de trabajo el mes pasado.
Sin embargo, la entrada de miles de estadounidenses en el mercado laboral explicaría el ligero repunte en el desempleo.
Las cifras divulgadas hoy por el Departamento de Trabajo revelan que septiembre fue el mes en que se generaron más plazas laborales desde mayo pasado. El dato superó las previsiones del consenso de analistas que esperaban 100.000 nuevas posiciones.
El registro de desempleo se situó en línea con las expectativas.
Los expertos esperan que la tasa de desempleo aumente hasta el cinco por ciento para finales de año, un dato relativamente bajo desde el punto de vista histórico.
Por lo demás, los datos publicados hoy sugieren, en opinión de los observadores, que la peor crisis inmobiliaria de los últimos 16 años ha frenado, pero no descarrilado, la locomotora económica estadounidense.
La situación ha aumentado, de todos modos, la incertidumbre sobre el futuro de la economía, un temor que trató de aplacar la Reserva Federal el mes pasado con un recorte de medio punto porcentual de los tipos de interés.
La primera rebaja de las tasas de referencia en más de cuatro años dejó el precio oficial del dinero en el 4,75 por ciento.
Tanto el gobierno como los analistas confían en que la reducción de los tipos de interés estimule el gasto de los consumidores y aliente la inversión empresarial, lo que a su vez impulsaría la actividad económica.
Estados Unidos creció a un ritmo del 3,8 por ciento durante el segundo trimestre, aunque las proyecciones apuntan que el dato se situó en el 2,4 por ciento entre julio y septiembre. Los más pesimistas vaticinan que el crecimiento se desacelerará aún más en la recta final del año.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, señaló hoy que los datos recién publicados muestran que la economía es "vibrante y sólida".
La mayoría de sus compatriotas le concede, de todos modos, poco crédito al respecto. Así, una encuesta publicada el jueves por el instituto Ipsos muestra que sólo el 34 por ciento de los estadounidenses aprueban su gestión de la economía.
La popularidad de Bush cayó en octubre al 31 por ciento en el citado sondeo, el nivel más bajo desde que asumió el poder.
En el recuento sectorial, la industria de la construcción fue una de las más perjudicadas por la reciente tormenta financiera, al recortar 14.000 puestos en septiembre.
Las fábricas estadounidenses redujeron sus plantillas en 18.000 personas el mes pasado y los minoristas en algo más de 5.000.
El sector de servicios financieros eliminó, por su parte, 14.000 plazas de trabajo.
En el otro lado de la balanza se situó la industria de servicios, con 44.000 nuevos trabajos en educación y salud y 37.000 en el sector gubernamental.
Los que tienen trabajo ganaron más el mes pasado.
El salario medio por hora alcanzó los 17,57 dólares, un 0,4 por ciento más que en agosto. Los economistas habían pronosticado un aumento del 0,3 por ciento.
En el último año los sueldos han aumentado un 4,1 por ciento.EFE tb/pgp/ma
Terra/EFE