Un hotel muy singular
Ritu Raj, presidente de la cadena Wag Hotels, dijo a Efe que la mayoría de los clientes se queda una media de cuatro noches y que más de la mitad de sus dos hoteles ya está reservado para el resto del año.
"Definitivamente, estamos en el lugar adecuado y en el momento adecuado", consideró Raj. "La gente está empezando a tratar a sus mascotas como a hijos".
La mayoría de los clientes de Wag Hotels pertenecen a la llamada generación del "baby-boom" estadounidense: personas de más de 60 años con un alto poder adquisitivo y con hijos ya emancipados.
Muchos de ellos compensan la falta de los hijos con mascotas, opinó Raj. "Tenemos un cliente en San Francisco que tiene ocho perros y dos gatos que llenan ese vacío", relató.
Algunos deciden, incluso, alquilar perros por horas, una opción que Flexpetz, una firma del sur de California, ofrece desde hace unos meses.
El servicio está pensado para aquellos que quieren disfrutar de una mascota pero que no tienen ni el tiempo ni el dinero para ocuparse de ella.
Por 120 dólares mensuales, incluido equipamiento y comida especial, los usuarios de Flexpetz pueden disfrutar de un perro perfectamente entrenado durante varias horas a la semana.
Flexpetz planea operar en 50 ciudades de EEUU y prevé ingresos de 6 millones de dólares anuales, pero algunos expertos dudan de que el concepto tenga éxito porque la idea de alquilar un perro resulta extraña para muchos amantes de los animales.
Terra/EFE
