Destape
Famoso mundialmente por desnudar a gigantescos grupos de personas de todas las edades, razas, lenguas y formas, Spencer Tunick estuvo en Miami el fin de semana para realizar su más reciente instalación. Cerca de 600 nudistas americanos, asiáticos, afros americanos e hispanos acudieron a la cita en el hotel Sagamore de South Beach, famoso por su colección de arte y fotos artísticas de diferentes artistas de todo el mundo. Terra habló en exclusiva con Tunick sobre su particular forma de hacer arte.
Venía de Nueva York. Se bajó del avión y de inmediato se dirigió al hotel. Minutos más tarde ya estaba con nosotros para cumplir la cita. Era apenas el jueves 4 de octubre, el primer día de 96 horas que le tomaría realizar toda su producción.
Con maletas en mano entró en uno de los salones del Sagamore y de inmediato nos atendió… Estaba acelerado, se le notaba nervioso. Era evidente que lo suyo era tomar fotografías y no posar ante las cámaras y responder preguntas.
Poco a poco perdió la timidez. Comenzó a reír y hacer bromas mientras confesaba el porqué se dedica a retratar cuerpos humanos desnudos.
“Es algo diferente. Es una forma de arte única. Es jugar entre lo tolerado y lo prohibido, lo público y lo privado, lo individual y lo colectivo. Estos son los dilemas que me planteo cada vez realizo mi trabajo” afirma este neoyorquino de 40 años.
Tunick es humilde, modesto y descomplicado. Asegura que el éxito de su trabajo radica en la planeación y en el amor que le pone a su arte, aunque a veces se mete en líos. “Me han arrestado varias veces. La primera fue en 1994 en el Rockefeller Center en Manhattan. Fotografiaba a una modelo desnuda” recuerda.
Jocosamente agrega que “con el alcalde Giuliani –Rudolph- en Nueva York tuve varios dolores de cabeza. A él no le gusta la desnudez, no le gustan los cuerpos humanos” comentaba entre risas.
Su pico más alto de producción y satisfacción personal lo acabó de vivir en México en mayo pasado. Reunió a más de 18 mil personas en el Zócalo, en la Plaza de la Constitución en Ciudad de México; una cifra impensada. Planea regresar el 25 de octubre a Ciudad de México para mostrar las fotos tomadas en aquella ocasión.
“El Zócalo fue un pedestal muy importante para mi obra de arte, para mi escultura. Fue una gran colaboración y es una obra de arte contemporánea. Este escenario es la segunda plaza más grande del mundo, tras la Plaza Roja de Pekín y tiene capacidad para recibir a 100 mil personas. Tenía que ser algo grande y lo fue. Estoy muy entusiasmado, fue algo muy lindo y alcancé grandes formas. Fue la locura, algo inolvidable”, confesó Tunick de forma emotiva.
Spencer asegura que los hispanos son los más apasionados con su obra. Son los que más se entregan. “En todos los países de habla hispana que he visitado es donde menos problemas he tenido al momento de capturar las imágenes”.
“En Chile reuní cinco mil personas, me encantó trabajar allí; lo mismo en Caracas, en Guatemala y en general en todas las ciudades hispanas. La gente es muy buena, apasionada y colabora con todo”. Sobre su instalación en Caracas recuerda con asombro que “el presidente Hugo Chávez me brindó todo el apoyo necesario. Yo no lo creía. Me envió 120 camiones militares para protegerme y darme la seguridad necesaria. Quedé sorprendido”.texto Por todo el mundo Tunick ha paseado su arte por todo el mundo. Dentro de las instalaciones que más recuerda están las de Ciudad de México, México; Melbourne, Australia; Newcastle, Inglaterra; Montreal, Canadá; Lyon, Francia; Brujas, Bélgica; Londres, Inglaterra; Santiago, Chile; Sao Paulo, Brasil; Barcelona, España; y Viena, Austria.
Planea pronto realizar trabajos en Bogotá, Colombia y en Pekín, China. “Son dos lugares muy exóticos que siempre me han seducido. He querido ir a Colombia pero nadie me ha invitado, pero pronto estoy seguro que estaré allí”.
Tunick lleva 15 años desnudando a ‘todo’ el mundo. Comenzó en 1992 con personas. Una a una en Nueva York. Después se fue de gira por todo el país; estado por estado (Naked Status) y luego se lanzó más allá de sus fronteras (Nude Adrift) ‘Desnudo a la Deriva’ que lo llevó a visitar más de 12 países en una sola gira.
Después de 15 años sus fotografías han llegado a costar 50 mil dólares. Fundaciones culturales de diferentes países y coleccionistas públicos y privados hacen parte de los compradores de su arte. También algunos famosos son grandes admiradores de sus retratos, como la actriz Julianne Moore.
Su colección completa, incluida su última instalación efectuada en Miami, podrá ser apreciada en Art Basel 2007 en Miami en diciembre; una cita, imperdible, con lo mejor del arte contemporáneo y post moderno de todo el mundo.
Iván Cruz - Terra.com
