Sentencia histórica
La declaración exhortó a renovar "los esfuerzos de todos los ciudadanos en el camino de la reconciliación" y recordó que si hubo complicidad con los delitos, por parte de algún miembro de la Iglesia, lo fue "bajo su responsabilidad personal, errando o pecando gravemente contra Dios, la humanidad y su conciencia".
Horacio Verbitsky, presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), principal organismo de derechos humanos, declaró a la AP que el comunicado del Episcopado católico "no nombra al cura Von Wernich, no asume los delitos sino que los remite al fallo de la justicia.
Atribuye también los crímenes cometidos a una cuestión personal del religioso". Aludía al respaldo dado a la dictadura militar (1976-1983) por un importante sector de los obispos católicos.
Estela de Carlotto, presidenta de la organización Abuelas de Plaza de Mayo, dijo a la prensa que "no es suficiente" lo manifestado por los obispos. "Esos religiosos (involucrados en violar derechos humanos) quizás no mataron, pero fueron quienes dieron la bendición a las muertes. La Iglesia tiene que hablar claro y asumir sus responsabilidades".
El pastor metodista Aníbal Sicardi, director del servicio periodístico "Prensa Ecuménica", manifestó a la AP que "todas las iglesias tienen que revisar su sistema de organización y religioso, que pertenece a otra época. Tienen que asumir lo que ocurrió en sus filas y no decir solamente que fueron hechos individuales".
Terra USA/AP
