Internacional
11/10/2007 21:12 (GMT)
BOGOTA (Reuters) - Estados Unidos apoyó el jueves la gestión del presidente venezolano para lograr la liberación de un grupo de 49 rehenes secuestrados por la guerrilla izquierdista, incluidos tres estadounidenses, pero pidió al grupo rebelde poner sus cartas sobre la mesa.
El embajador de Estados Unidos en Bogotá, William Brownfield, dijo que su Gobierno respalda todos los esfuerzos en procura de la liberación de los rehenes en poder las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre quienes figuran tres contratistas estadounidenses.
"Por supuesto damos la bienvenida a los esfuerzos de cualquier persona, u organización, o Gobierno para facilitar la liberación de todos los secuestrados incluyendo a los tres secuestrados que son ciudadanos de los Estados Unidos," aseguró el diplomático a periodistas.
"Creemos nosotros que es importante que la organización responsable para esta situación produzca algo, ponga algo en la en la mesa, indique que también está participando en ese proceso," agregó.
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, se encontrarán este viernes para inaugurar un gasoducto binacional y tratar el tema de los rehenes al que se busca una solución a través de acuerdo humanitario.
Uribe aceptó a comienzos de septiembre que Chávez, un fuerte crítico de Estados Unidos, reciba en Venezuela a delegados de las FARC para tratar de buscar una solución al drama de los rehenes, entre quienes también se encuentra la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
Las FARC, consideradas por Estados Unidos como una organización terrorista vinculada con el narcotráfico, exigen que Uribe retire el ejército y la policía de una zona montañosa del suroeste del país para que sus delegados y los del Gobierno se reúnan a negociar un acuerdo.
El mandatario, caracterizado por su mano fuerte contra la guerrilla, se opone a retirar las Fuerzas Armadas.
El grupo guerrillero, conformado por unos 17.000 combatientes, busca intercambiar los rehenes por cientos de sus combatientes encarcelados.
Uribe también exige que los rebeldes que sean excarcelados con base en un acuerdo, no regresen a la lucha armada, condición que rechazan las FARC.
Las posiciones radicales de las partes han impedido un acuerdo para poner fin al drama de los rehenes, algunos próximos a cumplir 10 años en medio de la selva.
"Vamos a seguir colaborando con ese gobierno en este esfuerzo y deseamos la libertad tan inmediata y salva que sea posible para nuestros tres secuestrados y todos los secuestrados en este momento," concluyó Brownfield.
Terra/Reuters