De acuerdo con estadísticas de la Policía de Phoenix, en el 2007 se reportaron 359 secuestros en esta ciudad, mientras que en lo que va del año se han reportado ya 222.
"Tenemos muchos casos de secuestros y de invasiones de hogares en Phoenix", dijo a Efe Marysol Larrison, portavoz de la policía.
La nueva unidad anti-secuestros estará integrada por 10 detectives y comenzará a funcionar esta semana, informó Larrison.
"Estamos teniendo casos donde los secuestradores piden rescates de hasta 30.000 ó 40.0000 dólares", dijo la detective.
Según la portavoz, las personas "comunes" no son el blanco de los secuestrados, sino individuos que de alguna manera u otra están relacionadas con el tráfico de indocumentados o de drogas.
"Estamos hablando de "crimen" sobre "crimen", aclaró.
En algunas ocasiones los secuestros comienzan dentro del mismo hogar de la víctima, cuando un grupo de hombres armados llegan a la vivienda, entran por la fuerza y piden una fuerte cantidad de dinero.
Otras veces se llevan al secuestrado, dejando a la familia aterrorizada.
En junio pasado, el departamento policiaco presentó ante los medios de comunicación el caso de un hombre de negocios de origen mexicano que en el 2006 fue secuestrado por un grupo de hombres que irrumpieron en su vivienda.
El inmigrante, cuya identidad no fue revelada por seguridad, se dedicaba a la compra y venta de camionetas en subastas, donde conoció a un grupo de personas que aparentemente se dedicaban, entre otras cosas, al tráfico de indocumentados.
En este caso, los secuestradores exigieron a su esposa un rescate de 50.000 dólares.
"En otros casos, los individuos son secuestrados saliendo de sus casas, apartamentos o en la calle", explicó Larrison.
Laurie Burgett, detective a cargo de la nueva unidad anti-crimen de la policía de Phoenix, dijo que generalmente los secuestros son investigados por la unidad de robos, pero el incremento de este delito ha llevado al departamento a crear una nueva unidad.
Burgett dijo que los secuestros cada vez son más "violentos" y se han reportado casos de abuso sexual o diferentes tipos de tortura.
Las autoridades temen que el número de secuestros sea mucho mayor, ya que generalmente se enteran de un secuestro hasta que un vecino llama para reportar algo sospechoso dentro de una vivienda o cuando los mismos familiares de la víctima se animan a denunciar el crimen.
Larrison afirmó que estos grupos criminales operan con suma violencia y a cualquier hora del día.
"Nuestro más grande temor es por la seguridad de nuestros vecindarios, ya que en estos casos los criminales usan armas de alto calibre y personas inocentes pueden salir dañadas", sostuvo la detective.
Aseguró que por lo general los secuestradores provienen de México y algunos de ellos forman parte de carteles que cruzan la frontera para "saldar cuentas".
El año pasado, la oficina del fiscal del condado Maricopa, Andrew Thomas, registró un incremento de más del 90 por ciento en los casos de secuestros presentados por esta dependencia ante los tribunales en comparación con el 2006.
De acuerdo con las más recientes estadísticas, en el 2007 la oficina del fiscal presentó 224 casos relacionados con secuestros frente a 117 del 2006, la mayoría de los cuales involucra tráfico de indocumentados. EFE ml/cs

- EFE - Agencia EFE - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización escrita de la Agencia EFE S/A.