Reuters
Foto: Zapatero (der.) con Aznar antes de reunirse en el Palacio Moncloa en Madrid
El futuro presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, reiteró en su discurso de investidura que considera indispensable para España que las Naciones Unidas tomen el control de la situación en Iraq.
15/abril/2004.- "Quiero dejar claramente sentado que España asumirá las obligaciones internacionales que le correspondan en defensa de la paz y la seguridad," dijo Zaparero, para añadir que "lo hará siempre; con un solo requisito: la decisión previa de Naciones Unidas o de cualquier otra organización de carácter multinacional."Aunque no mencionó específicamente la retirada de tropas de la zona de conflicto, el futuro presidente dejó claro que cumplirá las promesas electorales, entre las que se encontraba la retirada del ejército español si la ONU no asumía el control.
"Ha llegado el momento de cumplir las promesas, de asumir los compromisos adquiridos," dijo el futuro presidente del gobierno.
"Mi postura sobre la presencia de tropas españolas en Iraq es bien conocida, así como sus argumentos y razones, y no cabe malinterpretarla," dijo Zapatero, para añadir que, en todo caso, "no permitiremos que se ponga en cuestión nuestro firme compromiso con la seguridad internacional y en la lucha contra el terrorismo."
En este sentido, insistió en que el objetivo fundamental del nuevo gobierno será la defensa de los foros internacionales y añadió que, en todo caso, la participación del ejército español en misiones en el exterior "se acordará con la participación del Parlamento."
El líder del partido socialista, que como principal grupo de la oposición criticó duramente la política internacional del gobernante Partido Popular en los últimos años, abogó por recuperar el consenso en cuestiones internacionales y no dudó al criticar la actual situación en Iraq.
"En lo que se refiere a la crisis iraquí, no es mi intención reabrir debates pasados," dijo, para señalar poco después que: "Día a día seguimos siendo testigos del continuo deterioro de la situación en Irak, que se aleja cada vez más de la paz y la estabilidad que todos deseamos."
Zapatero dijo estar plenamente comprometido con "la estabilidad, la democratización y la reconstrucción de Iraq, pero no sin los iraquíes, ni contra los iraquíes."
"Es urgente que los iraquíes recuperen su soberanía y puedan organizar libre y democráticamente sus elecciones. España desea un Irak que mantenga su integridad territorial y en el que todas sus comunidades puedan sentirse partícipes de un futuro común," añadió.
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