Retrospectiva 2012

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05 de diciembre de 2012 • 06:56 AM

Barbara Figueroa es la primera mujer presidenta de la CUT

Bárbara Figueroa, presidenta de la CUT
Foto: Agencias

A mediados de agosto la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) tomó un giro radical en cuanto a su conducción, ya que por primera vez está liderada por una mujer, luego que la ex directora nacional del Colegio de Profesores, Bárbara Figueroa, ganara las elecciones  al histórico Arturo Martínez, que estuvo 12 años en al mando de la multisindical.

La militante del Partido Comunista  obtuvo la primera mayoría y superó por más de 30.000 votos al socialista Arturo Martínez. Durante su campaña fue apoyada por el sindicalista minero Cristián Cuevas.

Durante este corto periodo a cargo de la presidencia de la CUT Figueroa asegura que están trabajando en fortalecer el movimiento sindical y en acercar la Central a los trabajadores, con el fin de que se sientan más representados por sus acciones.

 En medio de una agenda recargada por los innumerables compromisos que debe asumir la multisindical, Bárbara Figueroa comentó a Terra.cl, como han sido los primeros dos meses en este nuevo rol y los desafíos que tienen para el futuro, destacando que es una enorme responsabilidad poder cumplir con las expectativas que los chilenos han puesto a esta nueva etapa de la CUT y que esos cambios se plasmen en hecho concretos y que no se trate sólo de un cambio de rosto.

"Hay una expectativa social y sindical con esta nueva conducción, el hecho que sea una mujer joven que esté a la cabeza de la Central es un elemento inédito para el mundo sindical chileno, y en el caso del genero es una cuestión inédita en América Latina", aseguró Figueroa.

Según la dirigente sindical lo más difícil de este periodo “es cumplir con toda la demanda que hay, nuestra agenda está absolutamente copada en casi todos los espacios y por lo tanto se nos hace complejo poder responder a todas las invitaciones, a todas las necesidades de las organizaciones. Ha sido difícil poder compensar, equilibrar, todo lo que implica posicionar a la CUT en espacios donde no lo estaba y poder responder a las demandas”.

En relación a los cambios que pretende plasmar durante su administración destacó que “no tenemos que construir una nueva CUT, la CUT tiene una vida orgánica de décadas, aquí no llegó el mesías del movimiento sindical”.

“Hoy día necesitamos que esta CUT, que estaba muy internista, muy encapsulada, se despliegue y ese despliegue demanda ir construyendo las confianzas y seguridades con sus propios trabajadores y trabajadoras para que se sientan llamados y convocados a lo que la CUT quiere construir. Eso lo hacemos desde las reuniones, las asambleas, los congresos, pero también estando con ellos en los conflictos, demostrando que somos un interlocutor valido, que las autoridades lo respetan y que le da a los trabajadores una sensación distinta, les devuelve eso perdido”, afirmó.

El primer desafío que Bárbara Figueroa debió asumir fue coordinar la mesa que componen los 14 gremios del sector público, en el marco de las negociaciones con el gobierno para el reajuste salarial.

A pesar que en un principio las discusión estuvo bastante tensa ya que los trabajadores solicitaban un reajuste de 8,5% el que fue rechazado por el ejecutivo, finalmente se logró un acuerdo entre el gobierno y los 14 gremios, escenario que no se daba desde el año 2007. Esta vez el Ejecutivo y los representantes de los trabajadores acordaron un reajuste de 5% nominal y 2,1% real (2,9% inflación 12 meses).

En su rol de coordinadora de esta negociación, Figueroa  obtuvo una propuesta del gobierno que consiguió alinear las demandas e intereses de los distintos gremios y en especial a la ANEF, que en las negociaciones del año pasado se marginó del acuerdo que el ex presidente de la multisindical, Arturo Martínez, junto a 11 agrupaciones de la Mesa, cerró con Hacienda.

Terra