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- Taman Shud: En diciembre de 1948 en la ciudad de Adelaida, Australia, el macabro hallazgo de un cadáver en perfecto estado de conservación inició un misterio que hasta el día de hoy sigue fascinando a los expertos. Tras ser misteriosamente asesinado se presume que por algún veneno indetectable, el cadáver fue bautizado simplemente como El hombre de Somerton. Foto: Reproducción
- Durante las pesquisas policiales, el grupo forense encontró un pequeño papel escondido en un bolsillo secreto de su pantalón que contenía una misteriosa inscripción titulada Tamán Shud finalizado en persa. Se cree que el hombre pudo haber sido un agente secreto de la KGB soviética. Foto: Reproducción
- Manuscrito Voynich: Pocos escritos son tan misteriosos como el manuscrito Voynich. Escrito entre los siglos XV y XVI en Italia, el lenguaje utilizado es absolutamente ajeno a cualquier lengua conocida. De igual forma se desconoce su propósito, o su temática. Además, en las ilustraciones figuran extraños signos zodiacales, tablas astrológicas, hierbas medicinales y mujeres desnudas. Foto: Reproducción
- Se intuye que pudo ser un manual de alquimia o de medicina medieval, sin embargo el gran misterio radica en el extraño lenguaje, el cual no guarda relación con ningún idioma europeo. Foto: Reproducción
- Los cifrados de Beale: La veracidad o falsedad de los cifrados de Beale ha sido motivo de fascinación para los criptógrafos desde que el misterioso manuscrito apareciera publicado en un panfleto llamado The Beale Papers en donde se reconstruía la historia de un tesoro enterrado. Foto: Reproducción
- De acuerdo al panfleto, un hombre llamado Thomas Jefferson Beale descubrió un tesoro en 1816 durante una expedición al oeste norteamericano. Tras su descubrimiento este habría sido trasladado al condado de Bedford, en Virginia. La ubicación del oro fue anotada en tres criptogramas, de los cuales solo uno pudo ser descifrado, el cual únicamente describía el contenido del tesoro. Foto: Reproducción
- Dorabella: En 1897, un compositor de 40 años llamado Edward Elgar, envió esta carta encriptada a una joven de 23 años, Dora Penny, la hijastra de uno de sus mejores amigos ¿Qué es lo que puede significar un código enviado por un hombre de 40 años a una mujer tan joven? ¿Es acaso una nota de amor encriptada o alguna nota musical? Foto: Reproducción
- La imposibilidad de descifrar el mensaje radica en lo corto de este. Es decir, un manuscrito de mayor extensión brinda la posibilidad de asociar patrones repetitivos como podrían ser letras dobles o equivalentes, sin embargo, el Dorabella, con solo 87 caracteres hace imposible que se determine la real naturaleza del mismo. Foto: Reproducción
- El código del asesino del zodiaco: A fines de los años 60 e inicios de los 70, un asesino en serie aterrorizó la zona norte de California: El asesino del Zodiaco. Durante su apogeo, el misterioso hombre que jamás llegó a ser capturado, dejó a las autoridades dos criptogramas de los cuales solo pudieron descifrar uno. Foto: Reproducción
- Para entender lo difícil del tema es necesario considerar todas las posibles combinaciones entre números y símbolos utilizados por el asesino a partir de 340 caracteres. ¿Son acaso parte de las letras de un alfabeto? ¿O palabras enteras? Asumiendo que cada símbolo representase una letra, ello dejaría una posibilidad de solución de nada menos que 26 a las 63ava potencia. Foto: Reproducción
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Taman Shud: En diciembre de 1948 en la ciudad de Adelaida, Australia, el macabro hallazgo de un cadáver en perfecto estado de conservación inició un misterio que hasta el día de hoy sigue fascinando a los expertos. Tras ser misteriosamente asesinado se presume que por algún veneno indetectable, el cadáver fue bautizado simplemente como El hombre de Somerton.
Foto: Reproducción
